La opinión es casi unánime: de todas las bandas que brillaron en la década del 80, sin dudas que la más creativa en el aspecto visual fue Talking Heads. Ya sea en fílmico (recordar Stop Making Sense, dirigida por el luego consagrado Jonathan Denme, y el gigantesco saco color cremita de David Byrne) o en sus videoclips (compilados en el imprescindible DVD Storytelling Giant ) los neoyorquinos jamás descuidaron su estética, que tras dos décadas sigue siendo actual y vanguardista.
Un buen ejemplo de esto es el clip de “Love for Sale”, tema incluido en el álbum True Stories, de 1986. “Crecí en una casa donde la televisión siempre estaba encendida”, aullaba el Byrne más rockero, mientras que la pantalla mostraba distintos avisos publicitarios, hasta terminar con el propio grupo… ¡bañado en chocolate y envuelto en papel aluminio para regalo! Puro y genuino arte pop, en la más digna tradición de Andy Warhol.
No hay comentarios:
Publicar un comentario